Inspiración en la Parashá – Beshalaj

וַיִּקְרָא֙ שֵׁ֣ם הַמָּק֔וֹם מַסָּ֖ה וּמְרִיבָ֑ה עַל־רִ֣יב | בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֗ל וְעַ֨ל נַסֹּתָ֤ם אֶת־יְהֹוָה֙ לֵאמֹ֔ר הֲיֵ֧שׁ יְהֹוָ֛ה בְּקִרְבֵּ֖נוּ אִם־אָֽיִן:

Y puso a aquel lugar el nombre de Masah y Meriba, por la contienda de los israelitas, y porque tentaron al Señor, diciendo: «¿Está el Señor entre nosotros o no? »

Éxodo 17:7

עַל֩ אֲשֶׁ֨ר מְעַלְתֶּ֜ם בִּ֗י בְּתוֹךְ֙ בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֔ל בְּמֵֽי־מְרִיבַ֥ת קָדֵ֖שׁ מִדְבַּר־צִ֑ן עַ֣ל אֲשֶׁ֤ר לֹֽא־קִדַּשְׁתֶּם֙ אוֹתִ֔י בְּת֖וֹךְ בְּנֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל: כִּ֥י מִנֶּ֖גֶד תִּרְאֶ֣ה אֶת־הָאָ֑רֶץ וְשָׁ֨מָּה֙ לֹ֣א תָב֔וֹא אֶל־הָאָ֕רֶץ אֲשֶׁר־אֲנִ֥י נֹתֵ֖ן לִבְנֵ֥י יִשְׂרָאֵֽל:

Porque ustedes me fueron infieles en medio de los israelitas en las aguas de Meriba de Cades, en el desierto de Zin, porque no me santificaron en medio de los israelitas. Por tanto, solo de lejos verás la tierra, pero no entrarás allí, a la tierra que doy a los israelitas».

Deuteronomio 32:51-52

וַיַּקְצִיפוּ עַל־מֵ֣י מְרִיבָ֑ה וַיֵּ֥רַע לְ֜מֹשֶׁ֗ה בַּֽעֲבוּרָֽם:

También hicieron que Él se enojara en las aguas de Meriba, y le fue mal a Moisés por culpa de ellos.

Salmo 106:32

Dentro de la parashá de esta semana que corresponde a Shabat Shira, se muestra la primera vez en que los hijos de Israel llegan a Meribah y Massah. El lugar recibió ese nombre debido a la disputa de los hijos de Israel (Meriba) sobre la que Moisés no tenía control. La segunda vez que los hijos de Israel llegan a Meriba, Moisés golpea la roca para obtener agua. Esta primera vez, Moisés también golpea una roca para obtener agua, y adicionalmente en ambos casos los hijos de Israel llegaron a este lugar reñidos.

En estas ocasiones las habilidades de liderazgo de Moisés son puestas a prueba dos veces, sugiriendo que estas habilidades son deficientes en el momento. Es este fracaso de liderazgo del que habla Moisés en Deuteronomio 32:51. Hashem dice que Moisés Lo traicionó en medio del pueblo. ¿Cómo? Por medio de su falta de liderazgo. Dos veces en Meriba, sin embargo, en realidad durante los cuarenta años de viaje, Moisés no pudo lograr que los hijos de Israel dejaran de ser pendencieros.

Es por este fracaso que el rey David escribió en el Salmo 106: la gente provocó a Hashem. Y debido a esta provocación, a Moisés no se le permitió entrar en la tierra prometida. De este pasaje se aprende que Moisés sufrió a causa del pueblo.

Moisés golpeó la roca en busca de agua en ambas ocasiones. La primera vez. Hashem le ordenó a Moisés que golpeara la roca, la segunda vez, Hashem no le ordenó a Moisés que golpeara la roca, pero él golpeó la roca de todos modos. ¿Fue por la frustración de Moisés con el pueblo? Quizás. Pero el problema real era que si Moisés hubiera santificado adecuadamente a Hashem ante el pueblo, no se hubieran mantenido en su arrogancia. Fue debido a este fracaso que a Moisés no se le permitió entrar a la tierra de la promesa. Shabat shalom.

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Rabbi Steven Bernstein

Steve was born on Lag B’Omer in Ann Arbor, MI but was raised in Gainesville, FL. The son of two University of Florida professors, he excelled in the sciences in school. In addition to his normal academic studies, he pursued his Jewish education studying with many Rabbis and professors of Judaic Studies from the University including visiting Rabbis such as Abraham Joshua Heschel and Shlomo Carlebach.