Inspiración en la Parashá – Shabat Parah

וַיְדַבֵּ֣ר יְהֹוָ֔ה אֶל־משֶׁ֥ה וְאֶל־אַֽהֲרֹ֖ן לֵאמֹֽר: זֹ֚את חֻקַּ֣ת הַתּוֹרָ֔ה אֲשֶׁר־צִוָּ֥ה יְהֹוָ֖ה לֵאמֹ֑ר דַּבֵּ֣ר | אֶל־בְּנֵ֣י יִשְׂרָאֵ֗ל וְיִקְח֣וּ אֵלֶ֩יךָ֩ פָרָ֨ה אֲדֻמָּ֜ה תְּמִימָ֗ה אֲשֶׁ֤ר אֵֽין־בָּהּ֙ מ֔וּם אֲשֶׁ֛ר לֹֽא־עָלָ֥ה עָלֶ֖יהָ עֹֽל:

Después el Señor habló a Moisés y a Aarón: Este es el estatuto de la ley que el Señor ha ordenado: “Dile a los israelitas que te traigan una novilla alazana sin defecto, que no tenga manchas y sobre la cual nunca se haya puesto yugo.

Números 19:1-2

A medida que nos acercamos a Pesaj, nos encontramos con este otro Shabat especial. Este Shabat es conocido como Shabat Parah, el Shabat de la novilla roja. Durante siglos, los rabinos se han hecho la pregunta, de ¿por qué una novilla roja? De todos los jukim, mandamientos que Hashem no explica, este jok en particular es el más enigmático. Hashem nos dice que debemos usar una novilla roja para este ritual y no explica el por qué, simplemente debemos usar una novilla roja.

La ceremonia del Parah es la ceremonia más importante, representada en la Torá, que nos permite hacer que las cosas y personas vuelvan a su estado de tahara (pureza). Incluso las cosas más inmundas, si es que pueden limpiarse, pueden limpiarse con las cenizas de la novilla roja. Las cenizas recolectadas en la ceremonia se mezclan con agua y luego se rocían sobre lo inmundo o contaminado para que quede limpio o descontaminado. Las aguas de las cenizas de la novilla roja pueden diluirse indefinidamente.

Incluso si una persona ha entrado en contacto con el cadáver, mediante el uso de las cenizas de la novilla roja, puede ser descontaminada. El área en el que se encontraba el Mishkán, o el Templo, debe ser descontaminada mediante el uso de las aguas de las cenizas de la novilla roja. De esto se entiende, que anterior a la recontrucción del tercer Templo, es necesario llevar a cabo la ceremonia de Parah.

Es interesante notar que las personas involucradas en la creación de la mezcla del agua con las cenizas de la novilla roja se contaminan durante el proceso. Quienes crean aquello que establece la limpieza ritual, todos se vuelven ritualmente impuros durante el ritual. El ritual utiliza madera de cedro, hisopo y un hilo muerto tola’at (escarlata).

Una de las cosas ilustradas en la ceremonia de la Parah es la idea de que la contaminación y el pecado son dos cuestiones completamente separadas. Las personas involucradas en la creación de las aguas de las cenizas de la novilla roja no han pecado. Sin embargo, se contaminan. Contaminarse, aunque no es deseable, es simplemente un hecho durante la vida. Uno atraviesa los pasos necesarios para descontaminarse, porque estar contaminado no es un estado en el que uno quiera existir más tiempo del necesario. Por lo tanto, no hay nada de pecaminoso en contaminarse. Cuando esto ocurre, uno simplemente sigue los pasos necesarios para la descontaminación y sigue adelante con la vida. Shabat shalom.

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Rabbi Steven Bernstein

Steve was born on Lag B’Omer in Ann Arbor, MI but was raised in Gainesville, FL. The son of two University of Florida professors, he excelled in the sciences in school. In addition to his normal academic studies, he pursued his Jewish education studying with many Rabbis and professors of Judaic Studies from the University including visiting Rabbis such as Abraham Joshua Heschel and Shlomo Carlebach.